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28 oct 2026

Un día entretenido en la playa

Llegó a la playa con pocos trastos, la prueba es que cuando decidió darse un baño se quedó pensando cómo dejar a buen recaudo la toalla, el bote de crema, la camiseta, las chanclas, la cartera, las gafas de sol y el celular. Se le ocurrió fiarse de una señora que tomaba el sol como una profesional, pero cerraba los ojos. Valoró dejarlo cerca de los socorristas, pero pensó que tal vez saldrían corriendo a atender a alguien. Vio una zona acotada de tiro con arco donde un grupo de jóvenes trataban de acertar con una diana colocada a distancia, en una duna. Se acercó al que parecía el jefe. ¿Os importa que deje mis cosas aquí mientras me baño? Las vigiláis, ¿no? Aquel hombre sonrió. Mira, si te atreves en dejarlo a la sombra de la diana, te juro que no se acercará nadie y, vista la puntería de esta gente, tus pertenencias acabarán intactas. El turista entró en confusión, pero vistas las garantías lo aceptó. Pero tienes que hacerme dos favores. Al volver me traes todas las flechas desperdigadas por allá y lo mismo haces al recoger la ropa, ¿vale? Vale. Cesaron los lanzamientos y se cumplió la parte de trato. El protagonista se bañó. Y el instructor, preocupado por si la casualidad hacía que alguien empezara a apuntar mejor, dedicó un tiempo a cuestiones técnicas en el manejo del arco y de las flechas. Pero no hubo suerte, una de las flechas se clavó al lado de la toalla. Ya puedes perdonar, le dijo al dueño cuando regresó. ¿Quién ha sido? Este, dijo señalando a uno que usaba gafas de alta graduación. Se llama Cupido. El bañista se encogió de hombros, fue a recoger sus cosas y acarreó unas 30 flechas caídas por allá. Mira, me ha agujereado una chancla, se quejó. Seguro que encuentra pareja, ironizó el instructor mirando de reojo a Cupido. Qué va, ya tiene, dijo mostrando la otra chancla. Sólo tiene un rasguño. Todos rieron, le dieron una palmada, y se fue feliz, con pocas ganas de repetir experiencia, más cuando notó que Cupido, además de miope, parecía bizco.
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26 oct 2026

La astucia de Friné

Al día siguiente de la anterior conversación entre el abuelo Simón y el tío Machuca, los dos amigos recibieron un mensaje de Juan Badaya en el móvil. Sabedor del alto aprecio en el que me tenéis, decía, os quiero obsequiar con una grieguería. Es una primicia que, no tengo la menor duda, sabréis apreciar. Ahí va:

Es sabido que Friné era una hetaira de mucha fama en Atenas. Era culta y bella, tanto que vivía rodeada de la admiración de sus paisanos. Praxíteles, el escultor de más prestigio en la Grecia Clásica, la tuvo como amante y se dice que la tomó como modelo para esculpir la estatua de Afrodita, la más bella estatua, cuentan, de la Hélade. Hay una anécdota que más parece leyenda, entre los dos personajes citados. Se cuenta que Praxíteles, rendido a su belleza y ebrio de amor, le ofreció como regalo cualquiera de las esculturas que había en su taller. Elige la que quieras. Te lo diré hoy mismo, cuando vengas a cenar a mi mansión, propuso ella. Y esa noche Friné, conchabada con un sirviente, ideó una trampa para saber cuál era la mejor. Y es que entró corriendo el criado gritando que ardía el taller de Praxíteles y éste, azorado, dejó claras sus preferencias. ¡Salvad a Cupido, que no se destruya por nada del mundo! Friné tomó nota y esa fue su petición.

¿Os ha gustado, malandrines? Esa era la frase que cerraba el mensaje. Lo que no sabemos es como reaccionaron los dos amigos, ni qué piropos le dedicaron a Juan Badaya.

19 oct 2026

Otra historia olvidada


Atardecía en Oklahoma, un estado donde se concentra el mayor número de indígenas de todo Estados Unidos, nada manos que 39 etnias diferentes. El adolescente Osceola Anumpa Smith miraba el ocaso del día y también recordaba el ocaso de su pueblo Seminola. Sí, porque la caprichosa historia y esa manía que tienen los estadounidenses de ordenar la historia hizo que en 1830 se desplazaran allí forzosamente a muchas de las tribus del Este y suroeste de EE. UU. Cómo sería el viaje que hoy se le recuerda como el Sendero de Lágrimas. Resulta que eran pueblos agrícolas y, por casualidades de la vida, esclavistas; en consecuencia, viajaban también cientos de afroamericanos que eran la servidumbre. Bueno, hay que apuntar que los africanos estaban allí, porque fueron acogidos por estos pueblos originarios cuando huían del mercado esclavista de los ocupantes europeos. Osceola Anumpa había oído contar a su abuelo cómo en 1830 despojaron de sus tierras a muchas tribus y cómo les concentraron en un estado que luego se llamó Oklahoma. Y que 60 años más tarde sufrieron la enajenación de más tierras para repartir en una carrera entre colonos a 160 acres por barba, unas 65 hectáreas por cada asentamiento. Hoy los nativos americanos son apenas el 10% de la población. Osceola Anumpa está cargado de resignación, no hay un ápice de rebeldía en su semblante. Vive en un país donde la empatía con los aborígenes es un sentimiento escaso. Por eso mira hacia el oeste y ve cómo el sol es empujado fuera del cielo sin resistencia. No olvides, Osceola, recuerda que le decía su abuelo, que perdimos todo y para más humillación nos hicieron llevar un apellido de rostro pálido.
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12 oct 2026

La IA se sincera

Andaba el abuelo Simón hurgando en un buscador con una cuestión de largo recorrido. A ver, dime, ¿cómo explicas el origen del mundo? ¿Cómo nació el ser humano? Y encontró dos líneas de respuesta, la científica del Big Bang que no dejaba de ser una hipótesis y la idea creacionista que da a un dios, cada cultura presenta uno o varios, todo el protagonismo. Y el bueno de Simón se sumergió en una vorágine de preguntas que la IA no dejó sin contestar. Casi perdió el sueño, pero no las ganas de contárselo a su amigo. Oye, Machuca, mira lo que me dijo ayer la IA. Te pusiste pesado, seguro y te mandó a freír espárragos. Me pidió perdón. No me lo puedo creer. Pues me explicó el origen del mundo apoyándose en argumentos científicos y en mitos de todas las culturas. Y ¿qué le dijiste? Mira, eminencia, los mitos son explicaciones que se daban en la antigüedad, no creo que sea de recibo mantenerlos en el S. XXI. Y le pregunté directamente a ver si se los creía. ¿Y cuál fue la respuesta? Soltó una frase redonda: Yo no creo, yo proceso información. Manda narices. Encima añadió que ella se surte de fuentes de datos, la mayoría del mundo anglosajón. Y que eso es lo que encuentra más a mano para explicarlo. ¡Qué jeta! La IA no se moja, da por bueno todo lo que está escrito por ahí. Y no protestes. ¿Te has fijado cuántos dirigentes políticos muestran sus creencias religiosas y las usan como argumentos para convencer a los ciudadanos? Uf, no me cuentes. Machuca, los humanos seguimos teniendo un pensamiento mágico. Y supersticioso, amigo. La IA es como un loro, repite lo que le enseñan. Y deja al personal devanándose los sesos con la dichosa pregunta. ¡Ay, amigo! Lo de pensar es cosa nuestra.
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9 oct 2026

El día que empecé a ser otro

Se despertó aquella mañana de muy buen humor. Hoy tengo mucha correa, dijo al llegar al trabajo. Espera, le dijo el jefe, tenemos que hablar. Se juntaron en su despacho y supo pronto para qué. Mira, tienes asegurado el puesto hasta Navidad, luego tu lugar lo ocupará un robot. ¿Cómo? Son directrices de alta dirección, el humanoide ensambla 6 veces más piezas que tú. Pero ¿sólo sobro yo? Tú eres el primero. Luego irán los demás. Te lo cuento a ti para que guardes el más absoluto secreto. ¿Por qué? Hay una lista de despidos que acabará con la plantilla, pero quedarán unos puestos para ciertos desempeños. Nos implantarán unos chips y podremos comunicarnos con los robots mentalmente. Hay que asegurar la producción. Pero ¿no es peligroso? Está muy bien pagado, vivirás mejor en todos los sentidos. Y ¿por qué me han elegido a mí? Porque eres el más alto; con los dos metros que mides tendrás más cobertura con los androides. ¿Parecen humanos? Son más feos y no dejan de ser máquinas. ¿Y obedecen órdenes? Siempre, aunque también piensan y sufren paranoias. ¿Y cómo los controlo? Bueno, sabemos que pesas 130 kg, los dominarás fácil. Tengo muchas dudas. ¿Cuáles? Cosas que pueden cambiar a peor. Como la salud, la jornada laboral, la relación con los amigos y familia, mi tranquilidad, mi cabeza... El sueldo neto anual será de 6 dígitos, que lo sepas. ¿Y tú te quedas? Ya tengo el chip implantado.
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30 sept 2026

Un clásico en hostelería

El camarero se acercó a tomar nota de los platos que los comensales, media docena de jubilados, querían probar. Lo hizo de manera ordenada y rápida y tomó nota de las bebidas que acompañarían las comida. ¿Algo más? Sí, dijo el abuelo Simón. Acuérdese usted, por favor, de lo que he pedido yo, que siempre se me olvida y me como lo de otro. Y a mí también me pasa lo mismo, decía uno y otro. Yo siempre salgo cabreado porque me zampo lo que no he pedido, se quejaba Machuca. El veterano camarero respiró hondo y repitió la comanda, asignando números a cada plato. Al entrar en la cocina se desahogó. Solo les perdono, porque estos todavía dejan propina.
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28 sept 2026

Paradoja

Dios es el principio y el fin, es el que existe antes de todo y después de todo. Espere, espere, don Eladio, explíquemelo mejor. ¡Ay, Davicín no empieces otra vez que está muy claro! Para mí no, don Eladio. Mira, está escrito aquí, en el Libro del Apocalipsis, versículo 22:13. "Yo soy el Alfa y Omega, el principio y el fin, el primero y el último». Eso quiere decir que el creador es eterno y nosotros no. Vaya, si es principio y fin no es eterno. Davicín, que tienes 10 años, no digas tonterías. De mayor te vas a arrepentir de dudar de cosas incuestionables. Vale, don Eladio, me callo, no sea que me castigue Jesucristo. Cuando acabó la catequesis, el sacerdote se desahogó con el sacristán. Qué jodido es el chaval. Le perdono por su madre que es una santa. Don Eladio, no sea vulgar. Ya verás qué penitencia le voy a poner cuando venga el sábado al confesionario. Don Eladio, por favor, respete el secreto de confesión. Manolito, ¿tú también discutes lo que digo? Me cagüen... ¡Don Eladio, compórtese!
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25 sept 2026

Pensamiento robado a un tal Tulipano

El escritor veterano daba consejos al novel. Es que a veces me da terror estar frente a la pantalla y no hilar dos frases coherentes seguidas, decía el novato. Hay que ser disciplinado, las musas están cerca del que trabaja, explicaba el más experimentado. ¡Pero, si no sé qué escribir! Tú empieza y no pares, que escribir es como andar en bicicleta, si dejas de pedalear, te caes. ¡Ah!


NOTA: El aludido es Andrés Tulipano, consagrado guionista y dramaturgo uruguayo de fama internacional.
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23 sept 2026

El fiasco

Châu Nguyễn en Pixabay
Era tan guapo que no se preocupó de rodearse de otras cualidades o virtudes, porque pronto descubrió que su atractivo hacía que dos demás le tomaran por inteligente, simpático, trabajador, honesto y buena persona, tanto que, eso pensaba él, parecía el hombre perfecto. El tiempo hizo que quienes le rodeaban pronto se dieran cuenta de la realidad, pues no era más que un creído que apenas superaba la primera impresión y aquel personajillo pasó al ostracismo. Mi hijo es muy guapo, se oía explicar a su madre entre lágrimas, pero también es tonto de remate. Ella fue la que le salvó lo poco que pudo disfrutar de la vida.
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21 sept 2026

Conflicto personal

Un hombre sabio se cansó de hacer el tonto y quiso poner orden en su cabeza, así que rebuscó en sus entrañas cuáles eran los peores defectos que padecía. Vio que a veces se le complicaba la vida, que le distorsionaban las relaciones o el bienestar personal. ¿Qué tengo para combatirlos o al menos paliarlos? Dio por hecho que el orgullo era necesario, pero que la soberbia le sobraba, que era su peor enemigo. Y ¿qué tengo yo para combatirla? Tras muchas noches cavilando sobre ello tomó una decisión. Llamó a su inteligencia y le puso al corriente de sus intenciones. Tú vas a ser, propuso, la que manda sobre todos mis defectos y aún mis virtudes. Siempre estarán a tus órdenes, espero que uses el sentido común. Pero ¿qué hago yo cuando la soberbia se dispare o las emociones se quieran imponer? No dejes que te dominen, sé que es duro, pero de ahora en adelante tú decides mi comportamiento. Pero eso es como domar a un animal salvaje. Eso mismo. Y toda la vida. No queda otra.
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18 sept 2026

Departamento de Tontos

Ahí llamó por teléfono el abuelo Simón. Mire, es que no acierto a poner la pantalla de mi coche en condiciones. ¿Qué le pasa? Ni veo el velocímetro, ni regulo la velocidad de crucero y sólo leo advertencia de superar los 30 km/h. ¿Ha tocado usted el limitador de velocidad? Sí y no sé desactivarlo. Pase por aquí cuando quiera. En un santiamén, tocando dos botones, le devolvieron a la vida el ACC, apagaron el LIM km/h y vio un hermoso 0 km/h en pantalla. ¿Cómo lo ha hecho? Son dos toques seguidos en esta tecla. Muchas gracias, parezco bobo. No lo crea. Encima gratis. Haré un elogio encendido en la Web por lo bien que lleva usted el Departamento de Tontos.
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16 sept 2026

Cómo desarmar a un policía

Los manifestantes desoyeron las advertencias de la policía antidisturbios y fueron reprimidos a palos. Para muchos fue desconcertante y salieron huyendo como pudieron y otros se acurrucaron en la acera esperando pasar desapercibidos. No fue el caso de mujer mayor que se vio acorralada por los uniformados y tuvo que presenciar cómo repartían porrazos a diestro y siniestro. Cuando ya le tocaba a ella recibir su ración creyó conocer al agente y protegiendo la cabeza con los brazos gritó ¡Angel Mari! El aludido se quedó paralizado, reconoció la voz y con voz recia soltó un ¡Marisa, vete de aquí! Y ambos comenzaron a llorar abrazados. Luego las cosas se calmaron y, al menos para aquellas dos personas enfrentadas, la vida no volvió a ser la misma. Brilló la humanidad en medio del conflicto. No sabemos nada más, ni cómo siguió la historia, yo cuento lo que presencié.
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4 sept 2026

Getas

En la cola del supermercado se acercó un hombre nervioso que nos explicó a unos cuantos clientes que tenía prisa, que su madre mayor estaba sola en casa... ¿Me dejan pasar adelante? Permiso concedido. Llevaba unas cervezas y comida precocinada. Son muy amables, nos dijo y salió corriendo. De camino a casa me lo encontré tomando un vermú con una mujer en una terraza. Levantando la bolsa de mi compra y muy sonriente le dije que saludara de mi parte a su madre. El idiota de él agradeció mi buen humor.
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31 ago 2026

Árbol familiar

Cuando era niño vi cómo se secaba un cerezo que los abuelos tenían en la entrada de la casa de pescadores donde vivían. Ocupaba un hueco pegado al tejado y servía de garaje para la camioneta. A todos nos dio mucha pena y nos despedimos de él como si fuera uno más de la familia. Cuando volvimos en navidades nos llevamos una sorpresa. Allí seguía el tronco seco y sus ramas limpias pintadas de esos colores que los pescadores dan a sus embarcaciones, un rojo escarlata que nos enamoró. La abuela colgaba la ropa a secar bajo su inexistente sombra y ya se convirtió de nuevo en uno más. Pasó el tiempo, murieron los abuelos, heredamos la casa y hoy es el día que el propietario soy yo, que sigo admirando al difunto cerezo como un miembro imprescindible en la familia y una referencia fotográfica para todos los paseantes del nuevo paseo marítimo del pueblo. Yo golpeo su tronco con los nudillos y compruebo que sigue vigoroso y con ganas de no morirse del todo. Para más sorpresas, la municipalidad me ha pedido permiso para colgar adornos navideños para fin de año, ya que es muy vistoso y gustará a los convecinos. Yo les he dicho que sí, siempre que sea compatible con el contrato de explotación que estoy a punto de firmar con un megaempresario que manda cohetes al espacio y que lo quiere utilizar como imagen de marca. Se han quedado boquiabiertos. Yo me he muerto de risa y les he avisado. Es broma, pero no lo descarto, eso puede ocurrir. Cómo se reirían mis abuelos si vieran lo querido que es nuestro cerezo, ja, ja, ja.
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28 ago 2026

Precursor olvidado

Cuentan que Noé atracó su arca flotante sin quererlo, dado que las aguas descendieron y no le quedó más remedio. Allí soltó a todos sus animales y se repartieron por el mundo dejando al bueno de Noé sin ocupación. Total, que no le quedó más remedio que cultivar la tierra que era la posibilidad laboral más a mano que tenía. Y metido en estas lides, aprendió a hacer zumo de uva, con el que se deleitaba él y, por supuesto, toda la familia. Pero ¿qué pasó un día? Pues que tuvo excedente de producción y dejó olvidada una tinaja con el jugoso líquido. Y pasó algo que no sabía. Ocurrió que tras dos semanas el zumo fermentó, se posaron en el fondo los pellejos y otras impurezas y quedó un líquido claro y de color rojo profundo que se dejaba beber más que bien, tanto que se emborrachó quedándose profundamente dormido y, lo que es peor, desnudo. Algo que avergonzó a todos los hijos, menos a uno que fue con el cuento y la mofa por ahí y resultó ser el malo de la historia. No sigo con el resto del relato bíblico, que me quiero centrar en el ninguneo de este buen hombre. Hay que reconocer que Noé descubrió el vino, algo que la humanidad ha sabido agradecer, aun no sabiendo quién fue el autor. Va por él.
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26 ago 2026

Estupefacto

Concertó una cita, bien cara, por cierto, con un adivino que le asó a preguntas. Que si usted cómo se llama, que dónde trabaja, qué ingresos tiene, cómo va de salud, si piensa hacer un viaje, cómo es su núcleo familiar, que... Aquel interrogatorio le llevó a dudar al cliente de las dotes de adivino de aquel señor tan preguntón. Y más cuando se percató de que no paraba de teclear en su portátil, tanto que no se cortó a la hora de preguntarle. ¿No estará usted consultando a la IA? ¿Usted también es adivino? Lo ha clavado.
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21 ago 2026

Rodeado de sospechosos

Viajaba en el tren en un trayecto largo de esos que dan para charlar con otros pasajeros, mirar el paisaje, tomarse un tentempié e incluso dormir. Dormir, eso es lo que me pasó. Cerré los ojos y no sé el tiempo que estuve totalmente perdido en los brazos de Morfeo. Al despertar vi que algunos me estaban imitando, otros seguían en vela impasibles. De pronto me entró una angustia al comprobar que no tenía el móvil. Registré mis bolsillos, miré en el suelo, en mi asiento y no lo hallé. Me lo han robado, pensé. Escruté la cara de todos y todos se convirtieron en sospechosos, en todos vi indicios de la autoría, a todos odié y temí, de todos hice hipótesis que les incriminaban. Al poco noté un sonido suave y familiar que siguió in crescendo. El corazón me dio un vuelco y la sensación de alivio ocupó mi mente. Palpé uno de los bolsillos de mi chaqueta que no había revisado antes y allí, efectivamente allí, estaba el causante de mi zozobra. Otra sensación empezó a dominarme. Me sentí un miserable.

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17 ago 2026

A veces triunfa la verdad

Lucía fue injustamente acusada de robar. Frecuentemente faltaban cosas en las mochilas de sus amigas y toda la clase se puso en guardia. La maestra habló de registrar las mochilas al salir y aquello parece que se calmó. No obstante, las sospechas circulaban de boca en boca y, sin pruebas, comenzó a rodar la acusación infundada de que había sido ella. Nada se puede hacer para demostrar mi inocencia, lloraba en casa la niña. ¿Cómo que no?, protestó la madre. Mañana iré yo a aclararlo con la maestra. Y así lo hizo. Ambas admitieron que a niña lo negaba todo, que sufría por ello y ambas la apoyaron, pero más no se puedo hacer. Así que Lucía vivió siempre con ese sambenito. Pasaron los años y vida siguió dando vueltas, pero en una fiesta donde la desinhibición campa a sus anchas una antigua compañera le desveló entre risas que la ladrona era ella, que eso eran cosas de crías, que no tenía importancia. Lucía se quedó atónita y solo acertó a tirarle a la cara todo el vaso de cerveza que tenía entre manos. Qué rencorosa eres, oyó que le decían. Te estoy pidiendo perdón. Días más tarde en una red, que visitaban la mayoría de excompañeras de estudios de las citadas, apareció una entrada que decía: Mirad a Lucía con otros ojos, ella no fue la ladrona en 6º de Primaria, fue Araceli, repito, A-ra-ce-li. Se lo confesé yo misma hace unos días. Yo solo quiero quitarme de encima un peso que he llevado en los últimos 10 años. Desde hoy, por favor y por honradez, miradla con otros ojos. Ella se lo merece.
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10 ago 2026

Idiotas morales

Simón se acercó enojado. Machuca, hoy me he cruzado con un idiota moral de cuerpo entero. Explica, explica. Nada, el típico individuo que no sabe distinguir entre el bien y el mal, que convierte cualquier cabronada en una anécdota intrascendente, que cuenta sus fechorías como gracias para luego reírse y presumir delante de sus amigos, que hace oídos sordos a las penas ajen... Pero, Machuca interrumpió para poder entender algo, ¿qué te ha pasado? Que me han robado las chancletas. El amigo del alma no aguantó la risa, aunque sabía que iba a aumentar su enfado. ¿Dónde? Mira he estado en la piscina haciendo unos largos y, cuando he salido, ¡no estaban! O sea, te han robado. Eso mismo. Y ¿qué has hecho! Dos cosas, mirar a todo el mundo a los pies durante media hora e ir a protestar. ¿Resultado? Nulo. ¿Valían mucho? ¡Qué va! ¿Cuánto? Ni 5 cervezas. Ya, tú siempre recurres a la moneda de cambio internacional, comentaba entre risas Machuca. Pues he ido descalzo hasta el vestuario y las duchas, exponiéndome a infección de hongos. No creo, hoy no hay quien se te acerque. ¿Eran nuevas? Del siglo pasado. Pues ya es hora de que cambies, cómprate unas de color fucsia, nadie se atreverá. La mirada de Simón fue fulminante y dio por cerrada la conversación con la imprecación de las grandes ocasiones. ¡Mecagüën los imbéciles morales!

31 jul 2026

Pocos ven cuándo llega el momento de envejecer

Al pie de la obra un peón, a todas luces emigrante recién llegado, escuchaba órdenes de un veterano albañil. Sube tú estas cosas al piso cuarto, que eres joven. El chaval inició el ascenso por el andamio, dejando un comentario estimulante para su compañero. Tú viejo no, tú tienes mucha correa. Ya, le respondió el otro; yo ya soy viejo y estoy jugando la prórroga.
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