7 sept 2026

Suerte dispar del Picudo Rojo

Paseaban por un parque inaugurado en la ciudad apenas dos años antes. El abuelo Simón de extrañó de ver las palmeras con unas bolsitas cosidas al tronco. Se acercó al árbol, se ajustó las gafas y leyó el nombre del departamento de control de plagas de la ciudad. Tratamiento fitosanitario contra el Picudo Rojo, leyó. ¿Y eso? Machuca enredó en su teléfono e hizo una llamada. Llamo al nieto que está preparando oposiciones. No le distraigas. ¡Qué va! El abuelo Simón se encerró en sus pensamientos. Este árbol, meditaba, no sirve ni para hacer leña, ni para producir madera, ni siquiera flota; es útil solo para dar sombra, cosa que los calvos agradecemos, je, je. Le sacó su amigo de sus cavilaciones. Que dice el chaval que el picudo rojo es un escarabajo que deja cientos de larvas que se comen las entrañas del árbol y lo matan, que es una plaga terrible que ataca a palmerales enteros. Y dice que me manda ahora mismo unos enlaces para que sepamos más. Se quedaron sorprendidos cuando abrieron la información. Simón, que dice que en Vietnam sus larvas se comen como si fuera un manjar, que se consumen vivas con salsa de pescado. Simón ya empezaba a poner mala cara. Y Machuca a lo suyo. Que en el África subsahariana es el escarabajo más consumido, que unas veces se cuecen, otras se tuestan, se fríen o cocinan al vapor acompañando a menudo los platos de arroz, que este insecto es tan nutritivo como la leche o las legumbres... Se oyó un ruido raro. Era del bastonazo que el abuelo Simón había propinado al tronco de la palmera. Pero ¿qué haces? Los estoy repatriando, los declaro ilegales, espero que se vayan volando. Pierdes el tiempo. Verdad es. No se puede luchar contra las fuerzas de la naturaleza. ¡Pero te juro que no los pienso probar!
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4 sept 2026

Getas

En la cola del supermercado se acercó un hombre nervioso que nos explicó a unos cuantos clientes que tenía prisa, que su madre mayor estaba sola en casa... ¿Me dejan pasar adelante? Permiso concedido. Llevaba unas cervezas y comida precocinada. Son muy amables, nos dijo y salió corriendo. De camino a casa me lo encontré tomando un vermú con una mujer en una terraza. Levantando la bolsa de mi compra y muy sonriente le dije que saludara de mi parte a su madre. El idiota de él agradeció mi buen humor.
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2 sept 2026

Historia olvidada

Revisando el viejo desván de la casa familiar encontré una rueca apolillada. De primeras no supe qué era, me lo aclaró un vecino ya mayor. Antaño, dijo, en todas las casas se trabajaba la lana. Primero se esquilaban las ovejas, se lavaba y secaba el vellón. Luego, una vez seco, se cardaba y salían hebras que se convertían en hilo con ayuda del huso o la rueca. Así se fabricaban las madejas que servían para hacer ropa. Eran trabajos duros, sí. ¿Lo hacían las mujeres? ¿Quién va a ser si no? Nosotros somos unos inútiles.
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31 ago 2026

Árbol familiar

Cuando era niño vi cómo se secaba un cerezo que los abuelos tenían en la entrada de la casa de pescadores donde vivían. Ocupaba un hueco pegado al tejado y servía de garaje para la camioneta. A todos nos dio mucha pena y nos despedimos de él como si fuera uno más de la familia. Cuando volvimos en navidades nos llevamos una sorpresa. Allí seguía el tronco seco y sus ramas limpias pintadas de esos colores que los pescadores dan a sus embarcaciones, un rojo escarlata que nos enamoró. La abuela colgaba la ropa a secar bajo su inexistente sombra y ya se convirtió de nuevo en uno más. Pasó el tiempo, murieron los abuelos, heredamos la casa y hoy es el día que el propietario soy yo, que sigo admirando al difunto cerezo como un miembro imprescindible en la familia y una referencia fotográfica para todos los paseantes del nuevo paseo marítimo del pueblo. Yo golpeo su tronco con los nudillos y compruebo que sigue vigoroso y con ganas de no morirse del todo. Para más sorpresas, la municipalidad me ha pedido permiso para colgar adornos navideños para fin de año, ya que es muy vistoso y gustará a los convecinos. Yo les he dicho que sí, siempre que sea compatible con el contrato de explotación que estoy a punto de firmar con un megaempresario que manda cohetes al espacio y que lo quiere utilizar como imagen de marca. Se han quedado boquiabiertos. Yo me he muerto de risa y les he avisado. Es broma, pero no lo descarto, eso puede ocurrir. Cómo se reirían mis abuelos si vieran lo querido que es nuestro cerezo, ja, ja, ja.
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28 ago 2026

Precursor olvidado

Cuentan que Noé atracó su arca flotante sin quererlo, dado que las aguas descendieron y no le quedó más remedio. Allí soltó a todos sus animales y se repartieron por el mundo dejando al bueno de Noé sin ocupación. Total, que no le quedó más remedio que cultivar la tierra que era la posibilidad laboral más a mano que tenía. Y metido en estas lides, aprendió a hacer zumo de uva, con el que se deleitaba él y, por supuesto, toda la familia. Pero ¿qué pasó un día? Pues que tuvo excedente de producción y dejó olvidada una tinaja con el jugoso líquido. Y pasó algo que no sabía. Ocurrió que tras dos semanas el zumo fermentó, se posaron en el fondo los pellejos y otras impurezas y quedó un líquido claro y de color rojo profundo que se dejaba beber más que bien, tanto que se emborrachó quedándose profundamente dormido y, lo que es peor, desnudo. Algo que avergonzó a todos los hijos, menos a uno que fue con el cuento y la mofa por ahí y resultó ser el malo de la historia. No sigo con el resto del relato bíblico, que me quiero centrar en el ninguneo de este buen hombre. Hay que reconocer que Noé descubrió el vino, algo que la humanidad ha sabido agradecer, aun no sabiendo quién fue el autor. Va por él.
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26 ago 2026

Estupefacto

Concertó una cita, bien cara, por cierto, con un adivino que le asó a preguntas. Que si usted cómo se llama, que dónde trabaja, qué ingresos tiene, cómo va de salud, si piensa hacer un viaje, cómo es su núcleo familiar, que... Aquel interrogatorio le llevó a dudar al cliente de las dotes de adivino de aquel señor tan preguntón. Y más cuando se percató de que no paraba de teclear en su portátil, tanto que no se cortó a la hora de preguntarle. ¿No estará usted consultando a la IA? ¿Usted también es adivino? Lo ha clavado.
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