Es cierto que detrás de cada ser humano se esconde una historia,
pero no es menos cierto que a cada persona le acompañan otras muchas más historias, tantas cuantas dinosaurios encuentra en cada despertar...
Yo
soy rey. Por eso me admiran, me respetan, me mantienen con todo lujo
de detalles, disfruto de una gran mansión, me adulan, me procuran
entretenimiento, velan por mi salud y me evitan ese insidioso trabajo
de tener que ganarse la vida a base de esfuerzo y trabajo, como todos
los demás. A cambio, tengo que dejarme ver ante las gentes, pasear
mi majestuosa figura ante sus ojos, dejar que me admiren y aplaudan.
No es mal trabajo, si es que se le puede llamar así a esta
actividad, pero me compensa, porque llevo una vida muelle, dormito
casi todo el día y me proporcionan manjares y buenas viandas. No me
quejo, que eso de ser león en un zoológico no está mal.