Hubo un tiempo en que las relaciones familiares se resquebrajaron un tanto por aquello de aceptar el reparto de la herencia del abuelo. Algunos temían que se cumpliera el refrán aquél que dice que familia es lo queda tras una herencia... El padre de Juan Badaya, por contra, llegó a decir que lo mejor hubiera sido haberse muerto dejando una cabra como única herencia. Cuando todos le miraron por saber a qué venía aquello, él lo dejó claro. Mira, el día del entierro, la matas, la comemos entre todos y todos tan amigos. No cuajó la idea. Sin embargo, las buenas artes de la madre del que esto escribe, qué gran mujer, recondujeron la situación e hizo que se cumpliera el dicho aquel de aquí paz y después gloria, que traducido correctamente del cristiano viene a decir que paz en la tierra y gloria en el cielo, si el todopoderoso la otorga.
__________