14 ene 2026

Argumentario barato

Se juntaron una vez dos contertulios televisivos avezados, uno sobrado de orgullo y otro más prudente y educado. El primero se hartó de opinar de todo, profiriendo insultos y descalificando a medio Congreso. El segundo callaba, mientras el furibundo le desafiaba. ¿Qué? ¿No tengo razón? Estoy esperando, respondió el aludido con voz queda, a que cese el desahogo y empiecen los argumentos.
________

No hay comentarios:

Publicar un comentario