________
Es cierto que detrás de cada ser humano se esconde una historia, pero no es menos cierto que a cada persona le acompañan otras muchas más historias, tantas cuantas dinosaurios encuentra en cada despertar...
16 mar 2026
Banalidad del mal
Entraron en una aldea a sangre y fuego. Dispararon a saco, derribaron puertas, invadieron casas, dejaron muertos y heridos a su paso, gritaron hasta atemorizar a los vivos y los dejaron inermes implorando una clemencia en la que no creían. Bravo, mis soldados, les felicitó el capitán, hemos tomado la posición sin bajas. ¿Qué hacemos con los prisioneros?, preguntó un sargento. Encerrar a los hombres y dejar que las mujeres se las apañen, ordenó. Y la primera sección que monte guardia, añadió. Cuando el soldado Bryan se posicionó en su puesto y observó la escena, se quedó pensativo. Esto es una atrocidad, le decía una voz interior que sonaba con mucha claridad. El mal ajeno es bien visto y yo lo provoco como si fuera algo banal e intrascendente. Justo en ese instante vio a una niña llorar al lado de una mujer desesperada que abrazaba un cadáver. Bajó la vista, no lo pudo contemplar. Si la vida es un bien preciado para mí, se decía, ¿por qué yo se la quito a esta gente? Le temblaron las piernas y se apoyó en un árbol. A la cabeza le venían conversaciones con su madre sobre cómo a menudo se trivializa la violencia. La cabeza le iba a estallar. Aspiró con fuerza y en aquel preciso instante desapareció el soldado, se acabó el guerrero, se esfumó la guerra y nació un desertor. Años más tarde, cuando una mañana de invierno salió absuelto de un consejo de guerra interminable, la sentencia dejaba sentado que padecía problemas mentales, estalló en un llanto incontenible. Todos mis esfuerzos baldíos, se han burlado de mí, se han reído de mis ideas, el mundo sigue igual o peor... Su madre le consolaba. Tu tía abuela estaría orgullosa de ti. ¿Quién? Hannah Arendt, ya sabes, la hermana mayor de la abuela; ella hablaba de la banalidad del mal, le aclaró. Hijo, contra eso has luchado tú. Cesaron las lágrimas, el desertor Bryan se calmó.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario