14 oct 2026

Filosofía e infancia

A Davicín le contaron de niño que la vida es el período que transcurre entre el nacimiento y la muerte. Le pareció una idea muy precisa, aunque había muchas cosas más que explicar. Tú quieres hablar de filosofía, le dijo su maestro. Pero que sepas, todos los seres vivientes, nacen, crecen, se reproducen y mueren. Uf, esto aclara un poco más las cosas, decía Davicín. Pero la vida es algo más, ¿no? Eres muy pequeño todavía para pensar en esas cosas, no te devanes los sesos. O sea, que tengo que ser tonto desde niño, protestó. ¡Ay, Davicín! Eres como una mosca cojonera. ¿Y eso qué es? Vale, mañana te cuento lo que dijo el filósofo más famoso de Grecia. Al día siguiente el niño no le dejó empezar la clase sin que el maestro contara lo que había prometido. Mira, curiosón. Sócrates dijo que la vida no es simplemente estar vivo, sino con eudaimonia que en griego es felicidad, que es lo mismo que actuar con justicia, rectitud moral y virtud. Davicín abrió la boca para preguntar algo más, pero le cortó el docente poniéndose el dedo índice en los labios. Apunta, que la felicidad es actuar buscando el bien. Te lo piensas. ¿Puedo hablar? No, los filósofos piensan mucho antes de hablar, mañana seguimos. Davicín le dio muchas vueltas al mensaje, tantas que tuvo tiempo de pintar en su cuaderno un rótulo con aquella palabra extraña que tan bien sonaba y que había quedado escrita en la pizarra. No lo olvidó. Aquel maestro dejó huella.
________


No hay comentarios:

Publicar un comentario