20 abr 2026

Procesiones de Semana Santa

La niña tenía poco más de 4 años, unos ojos que observaban todo y una mente bien aguda como quedará demostrado en las siguientes líneas. Los abuelos la llevaron de paseo a presenciar la procesión del Santo Cristo del Enredo y ella, ante aquella exhibición de tremendismo ya fue mentalmente protegida, que aquello no era ocasión de sufrir viendo un cuerpo marcado por los latigazos y abrumado por el peso de una cruz, semidesnudo y casi congelado. ¿Por qué cuento esto? Me lo chivó una de sus tías. Resulta que a poca distancia había otra niña, mayor que ella, hecha un mar de lágrimas. ¿Por qué llora?, preguntó. Es que, le respondió la abuela, va a morir Jesucristo. Enmudeció la niña curiosona, pero por poco tiempo, porque como el llanto de la otra arreciaba, quiso consolarla a gritos con una frase que en la familia se recordará mucho tiempo. ¡Oye, niña! ¡No llores que va a resucitar mañana!
___________

No hay comentarios:

Publicar un comentario