El
lamento de una trompeta le hizo salir de sus cavilaciones. En una
esquina transitada por muchas gentes presurosas un hombre flaco y
desgarbado hacía sonar una melodía conocida, Alone in the city. Su
cuerpo se retorcía en cada frase identificándose con la canción,
el sonido era desgarrador y emanaba una fuerza imantada que retuvo al
paseante a su lado. Ni le molestó que repitiera la melodía una y
otra vez.
| La musa molona |
-La música, amigo, ayuda a olvidar -dijo el músico callejero.
-No del todo, no del todo- le contestó el paseante triste, mientras
clavaba sus ojos en un hermoso tatuaje que asomaba en el antebrazo de
su interlocutor. En tan poco espacio de piel aparecía una hermosa
mujer meciéndose en un columpio en una sala de majestuosos
cortinones abrazados por las agujas de un gigantesco reloj de pared.
-No... -aceptó con voz vacilante el músico estirando la manga de la
camiseta para ocultar su historia y dejando asomar una lágrima
delatora.
El
solo de trompeta fue sustituido por un llanto a dúo.
_____ o _____
No hay comentarios:
Publicar un comentario